Llegué por error a la pantalla del televisor justo cuando Roger Federer ganaba una vez más el Abierto de Australia de 2018. Su esposa saltaba en cámara lenta dejando entrever una pequeña panza sin temores y sus entrenadores, uno de ellos, sonreía hasta las lágrimas bajo el despiadado sol del verano australiano, luciendo incipiente la gorra de uno de los patrocinadores “Barilla

A 36 años de edad, Federer una vez más batía records. Apacible, se comunicaba con los periodistas de distintas nacionalidades en inglés, francés o alemán. El tenista número uno mundial de todos los tiempos me recordaba también mi edad y mis logros.

Roger Federer recibió su trofeo entre lágrimas y no puedo dejar de decir que a mí también me las saca cuando un deportista de alto nivel gana y expresa su emoción en público. Pocas cosas me conmueven tanto como ver recompensado el arduo trabajo físico y mental de un atleta.

Otro tenista suizo,Stanislas Wawrinka número 21 en el ranking de la ATP demuestra en cada partido un desenvolvimiento muy diferente al de su homólogo. Wawrinka grita, se molesta con el árbitro, contra su oponente sí así le parece. Rompe raquetas a voluntad y la frustración de perder un punto lo saca de quicio. Para ningún amante del tenis es un secreto que “Stan the Man” como se le llama después de haber ganado el abierto de Estados Unidos de 2016 es un caso perdido en el manejo de la ira y el estrés durante los partidos.

En el caso de Federer, cuando un periodista maravillado le pregunta una y otra vez la causa de su éxito el suizo atina siempre a responder que su logro no es sólo suyo sino del trabajo conjunto que emprende cada día al lado de su familia y entrenadores. Con una sonrisa, los espectadores abrimos mucho los ojos para tratar de develar el misterio y nos preguntamos iQué no puede ser solamente eso, qué debe haber otra razón! este hombre no pertenece a este mundo mundano de los que miramos maravillados su desenvolvimiento en la cancha de tenis.

Competir es una batalla que se libra contra el reloj, contra otro, contra muchos o consigo mismo. Rendir durante un juego donde sólo hay un vencedor no es tarea fácil ¿Cómo dominarse para salir vencedores? Al observar las experiencias de diferentes deportistas durante la batalla que libran en cada partido la pregunta sigue siendo la misma ¿Cómo lo logran? El secreto de su éxito se encontraría en una práctica que vista desde lejos parecería muy simple, la mayoría de ellos meditan.

Medita y vencerás

Federer, como el resto de atletas de alto rendimiento, no siempre gana. No siempre mostró lucidez y dominio del estrés que a cualquier ser humano le causaría ser el centro de atención, del cual no solamente dependen miles de trabajos y una industria multimillonaria; la  pasión de los fanáticos; miles de horas de entrenamiento que deben demostrarse en un sólo juego, sin contar con las lesiones y posterior recuperación que los deportistas deben lidiar temporada tras temporada.

En el año 2001 el periodista Neil Endicott del conocido Huffingtonpost nos relata en su artículo “Roger Federer Proves Mental Toughness Is Key To Tennis Success” que el control mental del tenista no era un don que lo acompañara desde el principio de su carrera, al contrario, nos relata que a Federer se le veía con problemas de concentración en la cancha. Es más, en uno de sus partidos en Los Masters de Hamburgo en el año 2001 llegó a romper su raqueta contra el suelo después de haber perdido contra el tenista italiano Franco Squillari.

La imagen de Federer destrozando una raqueta al final de un partido parece pertenecer a la historia de otro deportista, no la suya. Federer es uno de los personajes más queridos en el mundo del tenis y del espectáculo actual. No solamente por su exitoso desempeño deportivo sino por la cordialidad y humildad que irradia en cada una de sus apariciones. Perder contra él pareciera siempre mucho mejor que hacerlo contra cualquier otro o bien, para un tenista, enfrentarse a él ya es ganancia.

¿Qué puede hacer de Federer el jugador actual más exitoso de la historia del tenis?

Según Endicott, el progreso en el manejo mental que Federer demuestra en cada juego no fue algo fácil de lograr. Después de ganar el Abierto de Australia en el 2010 declaró: “Siempre supe lo que tenía entre mis manos. La pregunta es, ¿lo tengo también en mi mente y en mis piernas? Es algo en lo que debo trabajar mucho”.

La evolución en la carrera del tenista, nos sigue contando Endicott, tendría mucho que ver con la asistencia psicológica que entre 1998 y 1999 recibió para lidiar con sus problemas de ira. Años después en el  2009 Federer diría que simplemente se dio cuenta que debía tomar la responsabilidad de su comportamiento y actitud durante los partidos.

¿Cuál es el secreto?

Novak Djokovic otro remarcable tenista, con humores variables muy al estilo de Wawrinka, ha declarado abiertamente que el secreto de su éxito lo debe en parte a la práctica diaria de yoga y meditación. “Hay un método importante que utilizo para conservar mi nivel de energía, incluso cuando se filtran sentimientos negativos. Practico yoga y meditación diariamente y es tan importante como el entrenamiento físico”. Declaró.

La lista de atletas de alto nivel que acuden a la meditación como complemento de su entrenamiento físico es interminable, dentro de los mundialmente conocidos se encuentran los basquetbolistas Kobe Bryant, LeBron James, Pau Gasol, Michael Jordan; el futbolista del Real Madrid  Emilio Butragueño; los beisbolistas Derek Jeter y Barry Zito; las voleibolistas Misty May-  Treanor y Kerri Walsh entre muchos otros.

Bryant, ya retirado del juego profesional, deslumbraba al público porque a pesar de que fue uno de los deportistas de más edad en la NBA lograba anteponer el estrés con habilidad en la cancha. El jugador practica meditación desde el año 2000 profesionalmente con su antiguo entrenador, Phil Jackson quien incorpora la meditación a sus entrenamientos con los Lakers.

Bryant medita de 10 a 15 minutos todas las mañanas y confiesa que la práctica lo ayuda para enfrentar el resto del día.

La incorporación cotidiana de la meditación como parte del entrenamiento de estos atletas, les brinda mayor control mental y por ende, la fortaleza física que cada atleta asume durante una competencia deportiva.

Independiente del deporte que cada uno de ellos practica, todos se preparan para el combate que enfrentarán en minutos, horas, largas jornadas o días en el caso del ciclismo, no tanto con otros u otro contrincante sino y especialmente, consigo mismo.

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