Si nos preguntasen ahora mismo cómo estamos de salud, la mayoría de nosotros contestaríamos en función de si padecemos alguna enfermedad o dolor físico. Sin embargo, la OMS nos recuerda que «la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Por lo tanto, para considerar que tenemos una buena salud mental, no solamente hay que valorar la ausencia de enfermedades relacionadas con la mente, sino también si gozamos de una buena calidad de vida.

Las enfermedades mentales, por lo tanto, no son únicamente trastornos como pueden serlo la esquizofrenia o la bipolaridad, sino que pueden ser ciclos en los que nos encontremos deprimidos o emocionalmente agotados, por ejemplo.

Un caso conocido recientemente ha sido el de Kit Harington, protagonista de la conocida serie Juego de Tronos. El joven actor tuvo que ser internado en una clínica de bienestar para recuperarse de sus problemas mentales cuyo tratamiento ha consistido en sesiones con el psicólogo, meditación y estrategias para combatir el estrés.

En sus propias palabras “El último día de rodaje estaba bien, fui a hacer los últimos planos y empecé a hiperventilar. Entonces dijeron terminado y me vine abajo”. No era la primera vez que Harington hablaba sobre su salud mental, en diversas entrevistas el actor mencionaba que se veía sobrepasado emocionalmente por la presión que suponía interpretar al protagonista de la serie y de cómo el éxito había afectado a su salud mental. Y su caso no es un hecho aislado, dos de sus compañeras en la serie, Sophie Turner y Maisie Williams, Sansa y Arya Stark respectivamente, ya habían revelado cómo la fama y la presión las había afectado en el mismo sentido.

Nadie está libre, ni tan siquiera las personas que disfrutan de fama y fortuna, de atravesar un momento delicado en el que las situaciones que vivimos o sentimos nos abrumen de tal manera que no podamos o no sepamos cómo gestionarlo. ¿Qué podemos hacer ante esto? Tenemos muchas soluciones, empezar por la prevención es sin duda la mejor estrategia.

La meditación de atención plena es una poderosa herramienta para nuestra salud mental ya que nos hace conscientes de nuestras emociones. Siendo conscientes de ellas, ya sean positivas o negativas, podemos entenderlas, identificar de dónde vienen y manejarlas de una manera emocionalmente efectiva. Todas las personas del mundo sienten dolor, estrés o enfado, pero las que tienen una salud mental sana y meditan, saben cómo lidiar con estos sentimientos de una forma más eficaz.

No es necesario esperar a sentirnos mal o exhaustos mentalmente para empezar a darnos todos los cuidados que necesitamos y merecemos. Hemos de darle la importancia que tiene a nuestro propio bienestar para poder así dar lo mejor de nosotros mismos a los demás. Como decía Confucio, “Tenemos dos vidas. La segunda empieza cuando nos damos cuenta de que solo tenemos una”. No malgastes tu tiempo. Empieza hoy mismo. Medita.

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Escrito por

Filóloga enamorada de la literatura y la investigación. La meditación llegó a su vida como una herramienta efectiva para gestionar el estrés. En su tiempo libre, esta andaluza residente en Barcelona se dedica a practicar yoga y a la fotografía.

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